Wiliam Marsden, Embajador U.K.

 
Informe especial:  
El sistema de salud público
en Gran Bretaña  

El National Health Service, o NHS,  es el servicio de salud que brinda cobertura universal y gratuita a 59 millones de personas en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte; prácticamente la totalidad de la población británica utiliza los servicios médicos del servicio nacional de salud.

Creado en 1948, el sistema de salud británico es reconocido mundialmente por su cobertura universal, la alta calidad de la atención primaria, el éxito de sus estrategias de contención de gastos y por el óptimo grado de autorregulación y desarrollo profesional que ha alcanzado en cada nivel de servicio.

El NHS es una parte central del sistema de bienestar social británico. Los principios establecidos en su concepción aún siguen vigentes: la obligación de ofrecer un servicio de salud integral gratuito para toda la población según la demanda, sin distinción de su nivel de ingresos.

Los objetivos del sistema son mejorar la salud del universo de la población fomentando la buena salud; previniendo, diagnosticando y curando enfermedades y brindando cuidados a los enfermos y minusválidos. Para lograr estos propósitos, el NHS ofrece cobertura integral, generalmente sin cargo, en tres niveles. El Primer Ministro, Tony Blair, ha demostrado un gran interés en modernizar el NHS y mejorar el acceso a los servicios médicos.

La atención primaria es provista en el ámbito comunitario por médicos de cabecera, farmacéuticos, oftalmólogos y odontólogos que trabajan al servicio del NHS como profesionales independientes. Enfermeras, visitadores sociales, parteras, fonoaudiólogos, fisioterapeutas, podólogos, dietistas y  psicoterapeutas  brindan un apoyo fundamental y juntos resuelven el 90%  de las consultas a la mitad del costo de su equivalente en atención hospitalaria.

Los médicos de cabecera están presentes en todas las comunidades. Representan el principal sostén del servicio de salud al proveer atención primaria y derivando, en caso de necesidad,  a los siguientes niveles de atención según la complejidad. El 80% de los médicos de cabecera integran equipos de atención primaria para proveer una amplia gama de servicios en un solo lugar y la profilaxis es una parte integral de la labor que realizan. La mayoría ofrece programas para la prevención de enfermedades coronarias, enfermedades crónicas (asma y diabetes) y planes de vacunación de enfermedades infantojuveniles.

El NHS también juega un importante papel evaluando los requisitos de asistencia comunitaria y derivando a los servicios sociales británicos a todos aquellos pacientes dados de alta que aún necesitan cuidados adicionales.

El fortalecimiento y la extensión de los servicios de atención primaria han primado a lo largo de los diversos gobiernos para aliviar la demanda sobre la atención secundaria en los hospitales y centros especializados más costosos.

Mientras los servicios de atención primaria constituyen el primer punto de contacto, la atención secundaria es administrada descentralizadamente por NHS Trusts, para brindar tratamientos adicionales o cuidados que incluyen los tratamientos más sofisticados del mundo. Unos 300 hospitales generales, diseminados en los grandes centros urbanos británicos, ofrecen servicios de maternidad, internación, geriatría, anestesia, radiología, diálisis, patología y guardias equipadas para atender accidentes y emergencias médicas. En la atención a los pacientes se observa un incremento en la asistencia ambulatoria e internaciones cortas.

La atención terciaria involucra a hospitales interregionales de alta complejidad especializados en trasplantes de corazón e hígado, tratamientos oncológicos y cráneofaciales. El Hospital Infantil Great Ormond Street, el Hospital Oftalmológico Moorfields y el Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía son algunos de los varios hospitales que han alcanzado prestigio internacional. Además de ofrecer tratamientos de alta complejidad, estos hospitales son reconocidos por sus valiosas contribuciones en el campo de la investigación y por la excelencia de su capacitación profesional.

LOS NUMEROS DE LA SALUD

Gran Bretaña destina el 6,7% de su PBI a la atención de la salud. En este campo, los servicios son gratuitos en el punto de entrega y todos los participantes, empleadores y empleados contribuyen con sus aportes a paliar el gasto. El promedio de expectativa de vida de los hombres es de 74,4 años y 79,3 años para las mujeres. A pesar de que estos índices son similares en los Estados Unidos, el costo real per cápita en Gran Bretaña es un 30% inferior.

Los impuestos generales cubren un 82 % del gasto en salud; un 12,2% adicional proviene de las contribuciones sociales y 2,3%, de aranceles que abonan los pacientes por ciertas prestaciones, y las autoridades también pueden aceptar donaciones privadas. Algunos hospitales del NHS brindan servicios a la medicina privada que abarca un 11% de la población, o aceptan pacientes provenientes del extranjero que pagan la totalidad de su tratamiento médico y hotelería.

El 97% del presupuesto de salud se utiliza para brindar los servicios de salud primaria y secundaria. El restante se destina a programas complementarios (por ejemplo, leche y vitaminas para niños de familias carenciadas) y gastos administrativos.  De los fondos destinados a la salud, casi dos tercios son utilizados en recursos humanos y el 10% se asigna anualmente a la adquisición de medicamentos. La atención a pacientes mayores de 64 años de edad constituye un segmento en aumento aunque representa sólo el 16% de la población.

El NHS maneja un presupuesto de alrededor de 73 mil millones de dólares y es el principal empleador de Europa con casi un millón de empleados. En Inglaterra, la mitad de la fuerza laboral está compuesta por enfermeras y parteras. Hay un número creciente de médicos de cabecera, quienes en 1997 totalizaban casi 3.000, de los cuales, en 1996, casi un tercio eran mujeres.

A lo largo de 50 años de historia, un amplio conjunto de organizaciones, entidades estatales, asociaciones profesionales, entes educativos, caridades, fundaciones, instituciones privadas e individuos han volcado sus recursos, habilidades y  experiencia contribuyendo a optimizar los servicios de salud británicos.  

Durante gran parte de este siglo, Gran Bretaña ha puesto a disposición de la comunidad internacional su modelo de salud. La experiencia, conocimiento y productos se encuentran disponibles a través de programas de asistencia y acuerdos con gobiernos extranjeros en áreas de planificación de salud, diseño y consultoría de administración, inversión de capital y adquisición de equipamientos, educación y capacitación. Empresas y consultoras británicas participan activamente en la planificación y la administración de sistemas de salud en muchos países. Arquitectos, ingenieros y empresas constructoras británicas tienen un lugar preponderante en el campo internacional en el diseño y construcción de hospitales, y equipamiento, instrumental y medicamentos británicos están presentes en todo el mundo.

 
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